Contar con patrimonio, cultura y naturaleza es un buen punto de partida para un destino turístico. El siguiente paso es decidir cómo presentar esa oferta, a qué viajeros dirigirse y qué acciones priorizar para llegar a ellos.
Este era el reto de un destino rural español que acudió a MADISON Travel & Tourism. El territorio reunía recursos de interés y una identidad propia, pero necesitaba definir su posicionamiento y disponer de un plan de comunicación que orientara su promoción turística.
A través de un proyecto de consultoría estratégica, trabajamos en las bases de su marca y en una hoja de ruta para coordinar las acciones de marketing del destino.
El reto: dar coherencia a la comunicación del destino
El proyecto partía de una necesidad concreta: trasladar el valor del territorio a una propuesta turística clara y reconocible. Para hacerlo, era necesario estudiar qué podía diferenciarlo de otros destinos y cómo conectar su oferta con los intereses de sus públicos.
El trabajo debía ayudar a resolver varias cuestiones:
- Posicionamiento: qué lugar ocupaba el destino frente a otras propuestas turísticas y qué atributos podían distinguirlo.
- Identidad de marca: cómo expresar la personalidad del territorio de forma coherente.
- Públicos prioritarios: a qué perfiles de viajeros dirigirse y qué podía motivar su visita.
- Comunicación: qué mensajes, canales y acciones debían formar parte del plan.
Estas decisiones permitirían organizar la promoción del destino con un criterio común y vincularla a sus objetivos de desarrollo turístico.
Nuestra intervención: del diagnóstico al plan de comunicación
Desde MADISON Travel & Tourism abordamos el proyecto mediante una consultoría que integró el análisis del territorio, la definición de su propuesta de valor y la planificación de las acciones de marketing.
La solución: una metodología de medición de campañas turísticas
La primera fase se centró en conocer el punto de partida del destino. Analizamos sus recursos patrimoniales, culturales y naturales, sus públicos y su posicionamiento en relación con el entorno competitivo.
Este diagnóstico permitió identificar los atributos sobre los que construir la comunicación y las oportunidades que debían orientar la estrategia. La cuestión era determinar qué recursos podían tener mayor relevancia para el visitante y cómo presentarlos dentro de una propuesta coherente.
Definición del posicionamiento y de la propuesta de valor
A partir del análisis, trabajamos en una estrategia global de comunicación que conectara la identidad del territorio con los motivos por los que un viajero podría elegirlo.
La propuesta de valor debía servir como referencia para el conjunto de la comunicación: desde los mensajes de marca hasta los contenidos digitales y los materiales promocionales. Con esta base, el destino podía presentar su oferta de manera consistente en los distintos puntos de contacto con sus públicos.
Desarrollo del plan de marketing y de las acciones de comunicación
La estrategia se concretó en un plan de marketing estructurado y priorizado. Este plan organizó las líneas de actuación y estableció una hoja de ruta para su desarrollo, con acciones orientadas a mejorar la presencia del destino y favorecer la captación de demanda.
El trabajo contempló:
- Redes sociales y contenidos, alineados con el posicionamiento y los públicos definidos.
- SEO, para reforzar la presencia del destino en las búsquedas relacionadas con su oferta.
- Campañas de publicidad digital, orientadas a llegar a viajeros potencialmente interesados.
- Acciones con medios y perfiles de influencia, para ampliar la difusión de la propuesta turística.
- Materiales promocionales, coherentes con la identidad y los mensajes del destino.
El resultado: una base estratégica para la promoción turística
El proyecto proporcionó al destino un posicionamiento definido y una planificación que facilitaba la toma de decisiones sobre su marketing.
Las principales aportaciones fueron:
- Una propuesta de valor vinculada a los atributos del territorio, como base para diferenciar su oferta.
- Una hoja de ruta de comunicación y marketing, con líneas de actuación ordenadas.
- Una priorización de acciones según los objetivos turísticos.
- Un marco común para alinear marca, contenidos y canales.
El destino pasó a contar con criterios compartidos para decidir qué comunicar, a quién dirigirse y cómo organizar sus iniciativas de promoción. Esta base estratégica permitía abordar las siguientes acciones con mayor coherencia y una dirección definida.
¿Tu destino necesita definir su estrategia de comunicación?
En MADISON Travel & Tourism ayudamos a los destinos a analizar su situación, definir su posicionamiento y desarrollar planes de comunicación adaptados a sus objetivos.
Nuestro trabajo abarca desde la consultoría estratégica hasta la ejecución de acciones de marca, contenidos, medios, influencia y marketing digital.